Castrelo do Val

Si algo define Castrelo do Val es su naturaleza, tan intensa como pura. Gran parte del municipio cabalga sobre las estribaciones del Macizo Central Orensano, la mayor concentración montañosa de Galicia. Esto hizo que pervivan en estas tierras las tradiciones más arraigadas.

Pueblos de montaña

Hermosos y singulares, los pueblos de montaña de Castrelo, pueden recorrerse desde Gondulfes, el más próximo a la capital municipal. Tiene un notable peto –limonsnero- de ánimas y bodegas tradicionales recuperadas. En Servoi reclama atención su iglesia (s. XVIII) y la fiesta de la Noite do Lume Novo (24 junio), que celebra el solsticio de verano. Fontefría, a más de mil metros de altitud, muestra ya cubiertas de losa, más aptas que las de teja para la dura climatología de esta parte de la comarca. Fontefría es célebre por su baile de los danzantes de cada primer domingo de septiembre, coincidiendo con la romería de Santa Marta. Los seis hombres que bailan esta antiquísima danza blanca componen un espectáculo obligado. Al poco de dejar Fontefría, subiendo, sorprende un moderno santuario (1999) dedicado a la Divina Pastora. Campobecerros (900 m), en un pequeño valle de montaña regado por el río Camba, cuenta con una gran estación de ferrocarril de la línea Zamora-Ourense, hoy recuperada para usos hosteleros. Esta localidad, con una hermosa iglesia dedicada a Santiago Peregrino, es punto de entrada al Parque Natural de O Invernadeiro y fue centro de la actividad de los carrilanos, los trabajadores que construyeron, en las más duras condiciones, en la primera mitad del s. XX, los interminables túneles del ferrocarril que superaron estas montañas.